miércoles, 24 de marzo de 2010

Johnson y Willard

EEUU. Principios del siglo XX- El país aún olía a campos de algodón trabajados con esclavos, al menos el racismo no era lo de menos sino lo de más. Jess Willard, excampeón de box. Retirado y feliz. Blanco y reclamado, tenía que regresar al ring; pues ese Jack Johnson, tan negro, tan bueno en el cuadrilátero, tan insolente y fanfarrón, era demasiado para los blancos de EEUU de principios del siglo XX. “Negro malo negro malo” ¿Qué se creía Johnson?, ¿humano? Tan bravucón, tan invencible. Y esos negros por todo el país, alebrestándose al ver que uno de ellos tenía el descaro y desfachatez de ser bueno en el box. Llamaron a Willard, la 'última esperanza blanca' y le hicieron dejar su granja. El dinero fue un buen anzuelo. Y Willard hizo su regreso para una estelar y espectacular pelea, que en realidad fue más una carnicería. El poder oscuro aplastó al la desteñida esperanza. Willard terminó masacrado junto a las cuerdas (mira la foto al final del escrito, no sonrió, no miró al pajarito). Seguramente entre tanto golpe y tratando de recobrar la memoria, Willard pensó:"¡entalinga chacha!". Johnson siguió siendo campeón, por un rato. Tras su victoria se recrudecieron los ataques del KuKluxKlan, los negros tenían que pagar, las osadías no pasan inadvertidas, hay que preservar el status quo, aunque sea de una primitivez pasmosa, al menos eso pensaron los blanquillos sin ídem. Johnson porsperó, abriendo antros y viviendo la vida loca. El gobierno le echó el guante encima a Jack, años después, por un tecnicismo legal (no era delito regentear prostitutas, pero sí lo era que una de ellas trabajara en más de un estado de la unión, y eso fue lo que una de las chicas de Johnson declaró). La ilegalidad de los leguleyos, años antes del juicio del Huracán Carter. Era prisión o exilio para el campeón Johnson. Cuando Jack tuvo que irse de los EEUU, con rumbo lejano y terminar siendo años después el artífice secundario de la caída de Joe Louis (el Brown Bomber), seguro abordó el barco, que no era de oro, pero que sí lo esperaba para llevarlo a Nuncavuelvas, pensando muy dentro de sí: "¡entalinga chacha!". Johnson terminó lejos, lleno de resentimiento. Los negros en EEUU aún pasaron años de segregación (la cual dudo que haya desaparecido totalmente en el siglo XXI) pero desde entonces ha habido más de un campeón de piel oscura en los pesos pesados del box.
Mob Tomas
Foto de la caída de Jess Willard, cuando probablemente pensó lo que dije que dijo en:

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